Mayo 2026. Durante mucho tiempo, la ciberseguridad fue vista como un desafío principalmente tecnológico. Hoy esa mirada quedó atrás. La acelerada digitalización de servicios, procesos y plataformas ha transformado la seguridad digital en una condición esencial para el funcionamiento de instituciones, economías y sociedades.
Y esto cobra especial relevancia cuando hablamos del Estado.
Cada vez más servicios críticos, tr
ámites, sistemas y datos que impactan directamente la vida de las personas dependen de infraestructuras digitales cuya disponibilidad, integridad y protección resultan fundamentales para mantener la confianza pública.
Los acontecimientos recientes, junto con distintos reportes que han dado cuenta de vulnerabilidades o potenciales afectaciones a infraestructuras gubernamentales, han vuelto a evidenciar una realidad que ya es clara a nivel global: ningún ecosistema está completa
mente exento de riesgos. Más allá de casos específicos, estas situaciones refuerzan la necesidad de avanzar continuamente en capacidades, preparación y resiliencia.
Sin embargo, el desafío no pasa únicamente por fortalecer herramientas o incorporar nuevas tecnologías. La ciberseguridad requiere construir capacidades institucionales, generar coordinación y desarrollar una cultura compartida donde prevención, gestión del riesgo y colaboración sean parte de una misma estrategia.
Desde la Alianza Chilena de Ciberseguridad, creemos que este es un desafío que debe abordarse de manera conjunta. Por ello, a través de distintas instancias de trabajo y articulación junto a la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) y la Contraloría General de la República, hemos buscado aportar al fortalecimiento del ecosistema, promoviendo espacios de diálogo, intercambio de experiencias y construcción de capacidades que permitan enfrentar de mejor manera los desafíos del entorno digital.
Porque la ciberseguridad ya no puede entenderse solo como una respuesta frente a incidentes. Hoy representa una capacidad estratégica para el desarrollo del país y una condición fundamental para construir confianza en un entorno cada vez más digital.
Marco Antonio Álvarez,
Presidente Alianza Chilena de Ciberseguridad
