Ciberseguridad en 2026: liderazgo técnico en un nuevo ciclo regulatorio

Enero 2026. Este año la ciberseguridad está llamada a ser protagonista y con ella, la Alianza. Lo que durante años fue discusión normativa y diseño institucional, hoy es exigencia concreta, fiscalización incipiente y responsabilidad operativa. En este nuevo escenario, el rol de la ACC se ha vuelto estructural, no solo como espacio de coordinación del sector, sino como referente técnico para el Estado.

La Ley de Protección de Datos Personales, que entra en vigor a fines de este año, marca un punto de inflexión. Las organizaciones están obligadas a gestionarla, lo que implica fortalecer la seguridad de la información, profesionalizar la gobernanza de datos y asumir que el riesgo digital es parte del riesgo del negocio. En este proceso, la ACC ha sido clave para traducir la norma en criterios técnicos aplicables, promover buenas prácticas y acompañar una implementación que privilegie la protección efectiva por sobre el cumplimiento meramente formal.

A ello se suma la consolidación del régimen de Operadores de Importancia Vital, definido por la Agencia Nacional de Ciberseguridad en el marco de la Ley Marco de Ciberseguridad. Que más de una decena de socios de la Alianza formen parte de este listado refleja el peso sistémico de sus organizaciones en la continuidad operacional del país.

Infraestructura crítica y servicios esenciales dependen hoy de su capacidad de anticipar amenazas, responder incidentes y coordinarse con la autoridad. En este contexto, la ACC cumple un rol articulador fundamental, fortaleciendo capacidades comunes y facilitando una implementación realista de las nuevas obligaciones.

En paralelo, este 2026 estará marcado por la discusión legislativa sobre la regulación de la Inteligencia Artificial. La convergencia entre IA, protección de datos y ciberseguridad exige marcos normativos informados, proporcionales y técnicamente sólidos. El riesgo de legislar sin suficiente evidencia es real. Por eso, uno de los aportes más relevantes que estamos llamados a hacer como Alianza Chilena de Ciberseguridad , es poner a disposición del Estado nuestro conocimiento especializado, experiencia práctica y datos técnicos que permitan tomar mejores decisiones regulatorias.

La ciberseguridad dejó de ser un tema sectorial para convertirse en un pilar del desarrollo digital.

Hacer que el nuevo marco funcione exigirá liderazgo técnico, colaboración público-privada y una Alianza dispuesta a asumir plenamente su rol como actor clave en la seguridad y confianza digital del país.

¡Será un 2026 sin duda muy desafiante!

Marco Antonio Álvarez,
Presidente Alianza Chilena de Ciberseguridad